Mario Liani - Numerología Transpersonal - Las Enseñanzas de Kryon
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Última actualización: sábado, 30 de marzo de 2013

 

Numerología: un viaje desafiante a través de los números

 

Mario LianiEn virtud de que suelo anunciar pública y periódicamente el cronograma anual de los Cursos semanales y Seminarios intensivos de Numerología Transpersonal - que suelo impartir tanto a nivel nacional (Venezuela) como internacional (países de habla hispana) - frecuentemente recibo todo tipo de comentarios y muchas preguntas de diversa índole acerca de la Numerología y el contenido de mis Cursos, sobre qué versa dicha técnica, porqué hay números que suelen “aparecerse” recurrentemente en la vida de una persona, etc.

 

En función de ello y debido a que han sido tantas (y muy diversas) las interrogantes que me han hecho a lo largo del tiempo - principalmente en lo que respecta a las razones por las cuales alguien debería emprender el estudio de la Numerología - he considerado oportuno resumir todos esos conceptos en un solo texto, a beneficio de todos aquellos que - como tú - desean profundizar un poco más sobre tales razones.

 

¿Por qué hay que aprender Numerología?

 

La pregunta que más frecuentemente me hacen es “¿por qué hay que aprender Numerología?” o “¿por qué una persona con una genérica visión de vida - sin necesariamente tener ciertas convicciones espirituales - tendría que aventurarse en aprender algo “tan esotérico” como la Numerología?”.

 

Mi respuesta directa y aparentemente contradictoria, es:

 

“No hay que aprender Numerología”

 

Me explico… y para que se pueda comprender esa respuesta, hablaré un poco de mí y de mis verdades.

 

En búsqueda de la verdad

 

Como lo he relatado en los perfiles personales que están publicados en mi página web, desde muy joven fui un idealista y apasionado “buscador de verdades”. Durante esa búsqueda, no dejé de voltear cada una de las piedras que fueron apareciendo en mi camino, pues intuía que todo misterio que pudiera investigar - por más extraño que fuera - podría darme pistas o develar algún secreto que me hiciera comprender mejor mi propósito de vida y por consiguiente, ayudarme a ser más efectivo en todo lo que emprendiera.

 

Creo que me paseé por casi todas las disciplinas ocultas que estuvieron de moda a lo largo de esos años y sin pudor, confieso que en todas ellas encontré verdades válidas para la situación que en su momento estaba atravesando.

 

Con ello, quiero destacar - antes no lo percibía así, pero ahora lo comprendo - que nadie posee “la verdad absoluta”, que ella no reside en ningún lugar específico y que ella, la verdad, está asociada a aquello que cada uno de nosotros, en su momento, estamos experimentando y necesitando.

 

Por lo tanto, “la verdad” puede llegar a convertirse es una necesidad muy personal de aferrarse a una explicación que refuerce la manera de percibir un determinado momento de vida. Claro está, que “ese momento” puede perpetuarse durante toda una vida…

 

Así como existen personas que se aferran a “su verdad” durante toda una vida, existen otras que van descubriendo como “la verdad” va cambiando y mejor aún, va evolucionando a lo largo del tiempo, lo cual refleja un espíritu en búsqueda de una constante evolución personal, pues aquel que llega a descubrir que algo - su verdad - ya no le satisface o no le ayuda a comprender la vida de la misma manera como antes sucedía, percibe haber “crecido” tanto… que la ropa que solía usar “ya no le cabe”.

 

Pero también pudiera suceder que después de habernos refugiado en nuestra verdad, nos consiguiéramos “otra verdad” que pudiéramos anexar a aquella que teníamos, realizando una suerte de combinación de conceptos muy personales que construirían otra verdad más refinada que la uni-verdad original, de tal forma que nos daríamos el permiso de establecer cierta coexistencia entre ambas verdades. Todo lo cual reflejaría nuestra propia evolución personal, pues no puede haber evolución sin flexibilidad de criterios.

 

En lo que a mí respecta, después de pasearme por diferentes verdades y - confieso - haberme quedado enganchado por cierto tiempo en algunas de ellas, comprendí que al final podía integrar todos los conceptos que me gustaran y crear un esquema que me hiciera sentir cómodo con mi propio sentido evolutivo.

 

En búsqueda de un Maestro

 

Sin embargo, durante un buen tiempo y antes de llegar “ahí”, alimenté en mí una cierta creencia: que yo era merecedor de que en un dado momento me aparecería “un maestro” que me guiaría y a la vez, me entregaría todos sus secretos, puesto que yo - no te rías, pues yo sé que ése es el sueño de muchos - seguramente me convertiría en “su mejor discípulo”.

 

Pues así fue. Cada vez que me topaba con una verdad que despertaba mis ansias de saber más, esa verdad venía acompañada (el paquete completo) con el respectivo “maestro”, aquel que “lo sabía todo” y por consiguiente, me haría su discípulo, me protegería y me enseñaría “sus secretos”.

 

Ya sabes lo que voy a decir a continuación, ¿verdad?

 

Muy simple: no sólo que ningún “maestro” me designó como su discípulo ni me enseñó ninguno de sus más recónditos secretos, sino que cada vez que me tocaba relacionarme con “el maestro de turno”, al final yo acababa por desarrollar con esa persona una suerte de relación de dependencia, en la que siempre necesitaba que se me mostrara “el futuro” y se me dijera qué hacer para torcerlo a mi favor o que se me dijera cómo resolver “mágicamente” los problemas de mi día a día.

No sólo nunca conseguí alcanzar esa idealización de “maestro personal”, sino que al final me quedé solo, sin potenciales candidatos a maestro personal y lo más grave, sumido en una densa oscuridad que parecía no tener fin.

 

Durante ese período de mi vida, sin otra ayuda ni presencia que la de mi Ser, el que todo lo sabe, comencé a darme cuenta - sin racionalizarlo - que no podía seguir dependiendo de que otros me mostraran - cuando ellos quisieran - subjetivas visiones de mis potenciales futuros de vida. Al final, sin darme cuenta de cómo y cuándo sucedió eso, comencé a escarbar dentro de mí hasta que di con aquello que parecía integrar todas mis necesidades y verdades… en una sola visión.

 

Claro está que ese fluir a través de tantas situaciones favorables y adversas, en realidad era el recorrido a través del mapa que me conduciría al encuentro del recuerdo y la recuperación de una habilidad ganada durante muchos procesos evolutivos (la Numerología).

 

Obviando este importante detalle, al final comprendí que toda las búsquedas que realicé a lo largo de mi vida hicieron posible que lograra hacerme de una herramienta que me dio la posibilidad de comprender quién soy, por qué estoy aquí, qué se espera de mi y qué potenciales debo enfrentar a lo largo de toda mi vida.

 

En pocas palabras, el conocimiento de aquello me hizo sentir una gran independencia en relación a mis anteriores necesidades. Me hizo ver, principalmente, que todos tenemos el poder de descifrar parte del contrato que asumimos cuando decidimos venir a enfrentar nuestro reto terrenal. Me hizo constatar que el maestro que buscaba ver en otros, no era más que el reflejo distorsionado de “Yo Soy Mi Propio Maestro”, aquel que todo lo sabe, el que tiene el poder para guiarme a través de escollos inimaginables, con la guía de una simple lámpara llamada FE.

 

En síntesis, aprender lo necesario y saber cómo ubicarme en el mapa de mi vida, hizo que yo lograra conquistar el don más preciado que cualquiera podría desear: lograr caminar por mi cuenta sin necesidad de hacerlo con muletas prestadas.

 

Aprende aquello que te haga caminar sin ayuda de muletas ajenas

 

Retomando la respuesta a la pregunta que inició todo este relato - “no hay que aprender Numerología” - con ello quise decir que aprender Numerología no es “la respuesta” a una genérica necesidad personal, pues la Numerología es apenas “una de las facetas” de esa gran verdad que agrupa a todas las verdades.

 

Con esa respuesta, quise decir lo siguiente…

 

No importa qué técnica o procedimiento aprendas para sentirte mejor, para adquirir un nuevo conocimiento o para disponer de una herramienta complementaria que te aporte visión de vida. Si te sientes atraído o atraída por algo muy específico, no tiene importancia lo que ello sea: Astrología, Lectura de Runas, Cartomancia, Tarot o Terapia de Respuesta Espiritual, apenas por poner algunos ejemplos.

 

Lo más importante es - aprendas la técnica que aprendas - que procures hacerlo con la clara intención de aprender algo que te haga menos esclavo/a o menos dependiente del dominio o control que otros pudieran tener sobre ti, por el hecho de que esos otros “saben más que tú” o por tú creer que ellos son superiores a ti.

 

Esto no significa que no sea conveniente - cuando realmente lo necesites - pedir ayuda o asesoramiento a personas que puedan tener la capacidad de auxiliarte en un momento dado. Apenas ten presente no engendrar una relación de dependencia con esas personas.

 

Así mismo, en lo posible procura aprender una técnica que haya sido actualizada y adaptada a nuestro moderno siglo 21, en el que todo va muy rápido y los resultados que solemos aspirar a obtener tienen que ser de índole eminentemente práctica. Por “práctica” entiendo que la herramienta o técnica que vayas a aprender sea efectiva y te produzca siempre resultados confiables, una vez tras otra.

 

Ampliando nuevamente la respuesta a esa primera pregunta, si deseas aprender una técnica que te ayude a adentrarte en tu Contrato de Vida y ser autosuficiente a la hora de determinar en qué momento y lugar de la Vida te encuentras… y si la Numerología te llama o los números te intrigan… pues entonces aventúrate y convierte en tuyo este conocimiento, pues te puedo garantizar en esta Ciencia encontrarás rapidez, practicidad, objetividad y confiabilidad… una vez tras otra.

 

Si no es así - si la Numerología no te llama o no enciende en ti esa llama - pues aparta de tu vista lo que estás leyendo… pero no desestimes las palabras que usé cuando relaté mi proceso de búsqueda: procura sentir el llamado de aquello que podría brindarte un conocimiento liberador, el que te haga libre de la influencia y dependencia de situaciones o personas que podrían venderse como los poseedores de la única verdad que pudiera redimirte.

 

¿En qué me beneficiaría realizar un Curso o Seminario de Numerología?

 

Depende de qué busques o cuáles sean tus objetivos…

 

Si ellos son meramente personales - en el sentido de que deseas conocerte más a ti mismo/a y por extensión, conocer mejor el entorno que te rodea - la Numerología puede convertirse en una útil y muy práctica herramienta de constante autoconocimiento.

 

De hecho, al tú tener la capacidad de saber decodificar los códigos que descifran tu vida - tanto en lo que se refiere a tus modelos conductuales, así como a tu Misión de Vida y su programación cíclica - podrás comprender mejor cómo activar tus talentos naturales, así como encarar tus debilidades para transformarlas en fortalezas… para que al final estés en mejores condiciones de influir positivamente sobre tu entorno.

 

Así mismo, al conocer por adelantado cuáles son las tendencias cíclicas que te rodean, tendrás la posibilidad de valorar mejor las opciones que se te podrían presentar y por consiguiente, podrás escoger el momento más oportuno para tomar acertadas decisiones y actuar, o si el caso lo requiere, prepararte con antelación para enfrentar las situaciones que puedan ser contradictorias.

 

En realidad, son muchas las ventajas que se desprenden de la adquisición de este conocimiento.

 

Por ejemplo, la Numerología puede proporcionar:

  • A una persona adulta, el conocimiento de sus habilidades, debilidades, vocación profesional, misión de vida y tendencias cíclicas futuras.
  • A un joven en época de estudios, la probable verificación de su verdadera vocación profesional.
  • A los padres de un niño, una guía muy útil sobre las tendencias, carencias, hábitos de conducta, valores morales y talentos personales que ellos deberán ayudar a desarrollar y consolidar en la criatura durante la infancia, niñez y adolescencia.
  • A educadores, instituciones educativas, profesionales médicos especializados en análisis de conducta, una guía muy útil para evaluar niños, jóvenes, estudiantes, pacientes, empleados, etc.
  • A una pareja, el conocimiento y la comprensión de todos los aspectos personales que inciden en la relación sentimental.

Si tu objetivo es meramente profesional, te comento que la Numerología es factible de ser aplicada por sí misma como una herramienta completa.

 

Sin embargo, si eres un profesional que aplica terapias alternativas, quizás enfoques el aprendizaje de la Numerología como un complemento para añadir a aquello que ya sabes, lo cual es perfectamente válido, pues con esta herramienta podrás inclusive corroborar las tendencias que hayas visto surgir a través de la aplicación de otros métodos, sean estos alternativos o no.

 

Sobre este particular, me parece oportuno añadir que cada día que pasa aumenta el interés de profesionales de diversas disciplinas en aprender Numerología para utilizarla en su práctica profesional.

 

Me honra decir que a mis Cursos y Seminarios de Numerología han asistido y asisten educadores, profesores, médicos, odontólogos, psicólogos, psiquiatras, investigadores científicos, ingenieros, arquitectos, gerentes de recursos humanos, abogados, contadores, comerciantes, funcionarios públicos, funcionarios bancarios, estudiantes, diseñadores, músicos, escultores, escritores, poetas, terapeutas alternativos de índole variada (y no creas que estos son la mayoría), chefs y dueños de restaurantes, pasteleros, amas de casa…

 

Créeme: asisten personas de cualquier extracción social y con cualquier profesión. ¿La razón? Por un lado, la búsqueda personal y la necesidad de disponer (y dominar) una técnica que los haga sentir que tienen un mayor control de sus vidas. Por otro, disponer de una poderosa herramienta complementaria que les auxilie en el ejercicio diario de su profesión.

 

Uno de los mayores elogios que me han hecho algunos de los asistentes a mis cursos, ha sido éste:

 

“Soy psicóloga y si hubiese sabido que la Numerología me ayudaría tanto en el ejercicio de mi profesión - como ahora lo estoy viendo - hace años que la hubiese estudiado. Ojala en el futuro las universidades la incluyan en los pensum de estudio de todas las carreras universitarias.”

 

Una de mis alumnas acaba de escribirme este texto:

 

“Profe, personalmente le afirmo que el conocimiento que adquirí acerca de la Numerología, cambió - para bien - total y absolutamente mi vida. Ahora me siento en paz conmigo y con el mundo, pues me conozco y sé qué esperar de mí y de los demás, ya que voy a seguir adelante, "aceptando" lo que simplemente no puedo cambiar… Desde que aprendí Numerología con usted, la practico a DIARIO y cada día me convenzo más de que los números me hablan.”

 

Estas palabras me contentaron mucho, principalmente por el hecho de que logramos convertirnos en un importante factor de cambio para muchas personas que ahora están más alineadas con el fluir de su Vida.

 

¿Se necesita saber matemáticas para aprender Numerología?

 

En virtud de que casi todos pasamos por una experiencia escolar que no nos dejó buenos recuerdos cuando nos tocó lidiar con las Matemáticas como asignatura... o más bien, no guardamos un buen recuerdo de quiénes fueron nuestros maestros o profesores de esa asignatura, nuestro inconsciente conserva un “programa grabado” sobre lo desagradable que eso fue para nosotros.

 

Ello suele generar un rechazo inconsciente hacia todo lo que tenga que ver con números, por considerarlo “muy complicado”. Evidentemente, la palabra “Numerología” sugiere que hay que lidiar con números, ¿verdad? Sin embargo, a pesar de que una gran cantidad de personas tienen la creencia de que “Numerología es sinónimo de Matemáticas”, ¡no hay nada más errado que lo anterior!

 

Mientras que la Matemática es una Ciencia que generalmente es usada para cuantificar y por consiguiente, para calcular, la Numerología es una Ciencia alternativa que se fundamente en el valor cualitativo - no cuantitativo - del número.

 

Desarrollando un concepto muy parecido a la Astrología - donde los planetas son tomados en cuenta como arquetipos de conducta humana - en la Numerología los números son símbolos arquetípicos que “significan algo” desde el punto de vista filosófico, evolutivo, conductual y cíclico a la vez.

 

En pocas palabras, los números vienen a convertirse en una suerte de lenguaje con significados que el Numerólogo aprende a descifrar.

 

Apenas para que lo tengas bien presente, las operaciones matemáticas que se suelen realizar durante un estudio numerológico, son las que un niño de 10 o 12 años sabría hacer sin complicaciones: sumar hasta 99 y un poco más… o hacer restas de un solo dígito.

 

¿Te sorprende?

 

En síntesis: no se necesita saber casi nada de matemáticas para emprender un Curso de Numerología.

 

Si ése era uno de tus temores, ¡ya no tienes excusas para animarte!

 

Frecuentemente veo un cierto número que aparece recurrentemente en mi vida

¿Es posible saber qué significado tiene ese número para mi?

 

¡Ésta es una pregunta que recibo casi a diario!

 

Cada número que aparece tiene un significado muy específico de acuerdo a quién es la persona que lo percibe: es decir, hay un mensaje para cada cual y ello depende de quien sea la persona, qué modelos de conducta manifieste y cual sea su aprendizaje de vida.

 

La interpretación de los números que se le aparecen a una persona, suele depender - según mi experiencia - de lo antes dicho, pues ello tiene que ver con la posición relativa de los números que aparecen, en comparación con todos sus números personales o su numerología personal (pues no hay generalidades).

 

De hecho, aunque dos personas “vean” los mismos números, es muy probable que los significados varíen de persona a persona.

 

Para poder saber cual es el mensaje que traen los números que ves, es necesario analizar tu numerología personal, pues es de esperar que esos números representen un concepto de aprendizaje específico o contengan un mensaje que deba ser decodificado, según quien sea la persona involucrada.

 

Cuando alguien me hace esta consulta, generalmente le respondo que no me es posible dar respuestas a la ligera sin antes analizar los datos completos de la persona y eso, créeme, quita mucho tiempo.

 

Sin embargo, si tú - que ves esos reiterativos números a diario - deseas comprender qué los atrae o qué los hace surgir especialmente para tus ojos, ya tienes un poderoso aliciente para desear emprender el aprendizaje de la Numerología, pues a través del Curso aprenderás las claves necesarias para comprender lo que te sucede a menudo.

 

Al respecto, es bueno añadir que la aparición frecuente (o no tan frecuente) de ciertos números, se constituye de hecho en un recurso que el Espíritu generalmente utiliza para darnos mensajes sincrónicos que nos puedan guiar, pues los números pueden convertirse en un verdadero lenguaje comunicativo, siempre que sepas decodificarlos.

 

De hecho, así como es posible guiarse por el vuelo de los pájaros, la posición de las nubes, el soplido del viento, la dirección de la lluvia, el surgimiento de determinados colores y usar esos sucesos como símbolos o presagios para tomar decisiones, también es posible interpretar con esa finalidad el mensaje subliminal de los números.

 

Durante mis Cursos y Seminarios, he atestiguado en frecuentes ocasiones que la mayoría de los asistentes - después de comenzar el Curso - comienza a soñar inmediatamente con números. ¿Por qué sucede esto? Pues porque el Inconsciente, que todo lo sabe, ahora “sabe” que puede enviarte mensajes a través de los números pues estás en grado de comprenderlos. ¿Interesante, verdad?

 

 

Finalizando, ésta es la razón por la cual la humanidad entera ha empezado a ver constantemente combinaciones de números tan extrañas como el 11:11, el 12:12 y otros. Así sucede, porque estas combinaciones se han adherido al inconsciente colectivo de esta época, convirtiéndose en una suerte de señalizadores de sucesos extraordinarios o simples llamados a “prestar atención” a algo fuera de lo común o como suelo decir, como evidencias visuales de que el Espíritu le dice a la persona que los observa: “¿Nos ves? Es la prueba de que estamos contigo acompañándote”.

 

¿Aceptas el reto?

 

La mayoría de las personas que asisten a mis cursos me suelen preguntar si es posible lograr que una Ciencia tan exacta y precisa - que además se vale de cálculos matemáticos - se convierta en “intuitiva” y por consiguiente, que deje de ser “tan rígida y tan lógica”… como si ello fuera una limitante para comprender algo.

 

Cuando se me ha preguntado eso, suelo explicar que para poder llegar a “intuir números”, primero hay que conocer la lógica de su funcionamiento y dominar todas las interpretaciones. Una vez que esto se ha logrado, el mismo cerebro “suelta” la explicación conceptual y se abre a la pura percepción… pues de hecho los números son símbolos de energía pura.

 

Este proceso que esbocé, es el mismo que suele suceder cuando alguien domina un arte, del tipo que sea: música, pintura, escultura, diseño, etc. Primero hay que aprender a dominar una determinada técnica, para luego, paradójicamente, desaprenderla para permitir que la intuición haga lo que sabe hacer - obviamente con todo lo aprendido - pero sin las limitaciones del racionamiento lineal.

 

Después de tantos años de dedicación personal y profesional hacia la Numerología, percibo que los códigos numéricos están grabados en mi Ser de tal manera, que ya no preciso “razonarlos” para comprenderlos, sino simplemente “sentirlos”.

 

En función de ello, te invito a que te abras a sentir lo mismo, durante un desafiante viaje a través de los números, tus propios números, los que usaremos durante todo el Curso o Seminario para que aprendas por tu cuenta a descifrar tu Contrato de Vida.

 

¿Aceptas el reto?

 

¡Te espero!

 

Mario Liani

 

 

 

 

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